Hoy, vi a lo lejos, una sombra de boca cerrada, una nube de cara larga, que parecía amenazar el ocaso, o acaso seria nubarrón o preámbulo de nublado, pero simulaba moverse con dispar destino.
Negativas respuestas a insípidas preguntas.
En ocasiones creía que se dispersaba y en otras, se volvía mas densa y compactada. Se fue acercando... No. No era lo que parecía.
Para mi se descubrió el cielo.
Abrí la mano y levante el brazo...
Era una bandada de sonrisas, conseguí atrapar una, una bonita que se movía. De blanco marfil, la mas bella de cuantas había...
Me lleno la barca de energía, de destellos aperlados, de garra y de vida.
Me quede un rato contemplándola, con mis labios la saborearía...
Abrí los dedos que la hacian cautiva y rápido se fue volando... libre y divertida.
Con tristeza la vi partir, en un segundo desapareció...
¡¡ que breve es la marcha de una sonrisa, mas breve que una calada, y mucho mas que la mas fugaz despedida!!
Nadie sabe que las hace tan especiales...porque mueven mundos, ni porque se las admira..
Quizás se unió a sus compañeras, con destino a un paraje desconocido, a una isla retirada, quizás estuviese perdida...
Otra vez caída, declive o agonía
Arwen... dime... ¿Donde vuelan tus sonrisas?
Preciosa entrada sobre sonrisas fugaces, que incluso siéndolo si conseguimos rozarlas nos cambian el día.
ResponderEliminarUn abrazo
saca el cazamariposas y atrapa la sonrisa de Arwen y hazla eterna! no habrá mejor iluminación en tu barca que su sonrisa. Besazos!
ResponderEliminarandan perdidas como las almas...supongo...
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