Mientras mi cuerpo se hundía en las gélidas aguas escuche la
voz melodiosa de una sirena que reconocí. ¡Eras tu!. Hacia su voz nadé, bracee
acortando la distancia que diez años me separaba…
Dulce sirena. Sirena dulce.
Me dejé sumergir. .. Te llamé y te volviste. Eras tu…con tus
rizos caoba, tus ojos negros y tus labios carnosos…
La profundidad me llamo y obedecí. Crucé entre las Furias, ví a
lo lejos como el barquero Caronte
conducía las almas condenadas de los mortales a los avernos. Algún día me
guiaría a mí…
Me recibiste con los brazos abiertos. Cogiste mi mano y me
deje llevar. .. Tus brazos eran fríos y tus manos estaban heladas. Frías las
cadenas…y frias las palabras…Demasiado lejos habíamos llegado para simplemente
dejarnos caer…Rompimos los muros del tiempo y encadenados a nuestros destinos
cogimos un nuevo rumbo…
Desempolvados nuestros recuerdos y bañados en agua de mar,
los convertimos en magia de verdad. .. Tus ojos me hipnotizaron como siempre. Hablamos de los Infiernos pasados, Del mundo
de Hades y de los caprichos de Poseidón. Hablamos de luces de colores, de
campos de flores…Viajamos por el tiempo sin tino ni concierto … sin orden… desorden…Como
eramos tu y yo…
Sonreimos… Tu me bañaste de ilusión y una atmósfera se
abrió…Yo quizás te recordé la visión de
sentirte admirada… Viva y hermosa como una estrella… Fui aliento de aire que entraba fresco en tus pulmones… recogiste
la pasión que creías olvidada…
Advirtió insistente Cerbero mi llegada, guardián de los
inframundos, perro de tres cabezas que ladraba por seis…
Me enseñaste tu casita de coral…con vistas al mar… fotos con
tu marido Poseidón adornaban la habitación. Sé que lo que estaba a punto de
comenzar estaba mal…
Nublada nuestra razón, volaron nuestras conciencias cruzando
los lagos de la Pena, de los Lamentos y del Olvido y se posaron en el árbol del
vacío, donde no ocurre nada…donde todo es yermo y frío.
Estabas nerviosa…también yo… pero… Aunque aquella tarde
caminamos por cañadas oscuras y senderos tortuosos , no lo dudamos . Nos abrazamos…allí
estábamos solos tu y yo… y muchos latidos de corazón…
Respiraciones entrecortadas, dos cuerpos fundidos, en nuestra imaginación nos creímos que hoy era
ayer…Una magia que nos envolvió…un tiempo que pasó…
Voló hacia la sirena su conciencia y lloró. ¡¡Culpable!!
Gritó su martillo al golpear la mesa al final del litigio. Ese fue su veredicto…
¿No te sientes mal por lo que hemos hecho? Me preguntó.
No. Respondí. Hemos
vivido un momento dulce… pero… Cariño… …Lo hemos de reconocer…. No fue un
calentón, fue un recuerdo al que hemos dado vida. No llores… Por tus lágrimas serás maldita … No te
tortures y nada, nada como si no tuvieses nada que recoger, como si no hubiese
vuelta y no te importase perder. Que el tiempo te abrirá los ojos…si lo de hoy
fue trágico o mágico… y solo tu existencia y mi distancia valorará si lo que hicimos fue
correcto…
Nos despedimos con un
beso de nada pasó…instantes de silencio…Un largo abrazo… una breve mirada. Acaricié sus mejillas. Me volví… me separe de
ti… y condenado emergí con la sensación de
ser un maldito por creer en el encanto donde quizás solo hubo hechizo. Nuestro mundo se ha derrumbado. Nos perdimos
en la realidad y aunque lo hemos intentado… supimos que era fantasía…no somos amores oscuros solo recuerdos nocturnos que olvidamos, sin querer, que nuestro futuro
fue ayer.
FIN
Gracias a todos los bloggeros que con vuestra presencia y
comentarios me habéis animado. Mención especial a Mutra, Jairaki y Cyrano que
conmigo siempre habéis estado. Y unas gracias especiales a Arwen, que me enseñó
la escritura como medio de expresión de un naufrago. Así es la existencia, tan fantástica y tan real
como la vida, porque la vida es para vivirla, sino no la entendería, y el modo
como ha de ser, es a mi parecer, sin pedir ni rehusar. Gracias, de verdad.






