viernes, 7 de octubre de 2011

DIA 14. LA AVENTURA DEL ESTE...

Mirando la luna, y pensando en cuan rápido cae la arena en mi reloj, le di la vuelta y me traslado hace media vida...
Con diez y ocho años, un C.O.U. sin terminar, bolsa de viaje, 15000 pesetas en el bolsillo, muchas ganas de trabajar y ninguna experiencia. Un billete de ida y unas ganas locas cruze las montañas del norte en un autobús que olia a destierro...
Una dirección en el bolsillo... y un paquete de cigarrillos.
En mi cabeza hueca la idea de aprender para ser el mejor, brisa de libertad.
parecía el Cid, pero ni Babieca ni Doña Jimena me acompañaban.
Por únicas compañeras unas lágrimas de madre en el cuello, y unas palmadas paternales en la espalda. Así empezé yo.
Cruze toda la península dirección Este y el autobús siguió y siguió y no dejo de seguir hasta que no pudo mas. Mas allá estaba el mar.
Desdoble el papel de las señas, y preguntando llegue a la calle. La recorrí hasta que leí un letrero que ponía: Restaurante Cueva. Y de verdad que era una cueva, porque allí trabajaba todas las horas que luz tenia el día, y alguna de noche. Los siete días de la semana, los treinta días del mes, toda una estación. Salia mas tarde que la luna, cual murciélago y creo que hasta mis ojos brillaban en la oscuridad. Parecía minero de minúsculas pupilas y era camarero pero allí me convertí en cazador. Mas tarde fui pescado y ahora naufrago.
Aprendí a divisar la presa, me fijaba en presas fáciles, las que solo con la mirada parecían decirte "yo". Allí conocí a una chica de ojos fulgurantes, que trabajaba en cueva también pero tienda de souvenirs. conducía un Renault 5, y en este vehículo me di cuenta que siendo tan pequeño era muy bueno para aparcar pero para nada mas servía. No se porque no hice caso a la letra "que difícil es hacer el amor en un Simca 1000". También me di cuenta que mojado, en la playa, de noche y tumbado era un mal lugar.
Y esta chica fue enseñándome durante toda la estación, buenos y malos lugares. Ir a trabajar sin dormir, dosificarse para seguir...Y gran sabedor del dicho "jodido pero contento".
Las hojas de los arboles caducos comenzaron a caer, y después de mi ultimo día de trabajo, ella también me enseño que el sexo con sabor adiós, sabe mejor.
Y así regrese de nuevo a mi tierra, siendo buen camarero, ojo avizor, algunas malas experiencias, cuantos buenos recuerdos, una cartera mas llena, 5 kilos de carne menos, otro paquete de cigarrillos, la misma brisa de libertad, y muchas ganas de descansar...
Le volví a dar la vuelta al reloj... los 18 son muy bonitos pero me quedo con los 36...

2 comentarios:

  1. yo me kedaria con los 26 para toda la vida....

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  2. Yo me quedaría con un trocito de ciertos años por no decir de casi todos los años.

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