miércoles, 21 de septiembre de 2011

DIA 8. LA ESPERANZA

Graznan los cuervos, braman las olas, desaparece la claridad y luchando contra las sombras, con mis recuerdos vivos, procuro ahuyentar los carroñeros olvidos. Recuerdo a mis padres que ya no están aquí, entre nosotros. Y espero que no estén allí, donde azota el viento, donde cae la lluvia con sonido eterno, donde castiga implacable el sol. Entre los húmedos muros y los angostos nichos, donde mustian las flores y crecen los zarzales espero que no estén. Por eso, egoísta, necesito creer. ya no por fe o salvar mi alma, creo en otra vida por volar de la realidad, por compasión... por ellos, por .... simple humanidad.
Cuando visito el cementerio, siempre que voy a mi tierra, dejo en sus tumbas un ramo de flores, y pienso ¡Que doble finalidad!. las flores lo mismo sirven para endulzar la vida que para adornar la muerte...
No se para que sirven en ese lugar las rosas, pero allí las dejo porque esa era su voluntad.
Mi padre pensaba que solo lo recordaría cuando cruzase la oxidada puerta del Camposanto. ¡¡Que equivocado estaba!!
Lo recuerdo cuando nos reunimos los hermanos y nos quedamos así, callados sin decir nada. Lo recuerdo cuando mi hija no me deja dormir la siesta y quiere jugar. cuando se sienta en mi regazo y me llama papa, porque me veo a mi mismo hace muchos años, girando la ruleta de una historia repetida.
De mi madre recuerdo nuestras largas conversaciones, sus correcciones, también del enfado que pillo cuando me puse un pendiente, que estuvimos tres meses sin hablarnos, ahora me arrepiento de ello, de todo ese tiempo perdido. Ella me pidió perdón, porque siempre me dejo hacer y deshacer, tomar mis propias decisiones.
Ahora, ya tarde, me pregunto: ¿ Porque soy tan orgulloso y no antes la perdone yo?
Mis padres, dejaron en mi una huella imborrable, con ellos disfrute de una libertad inusual, que alguien pudiera criticar, pero que a mi me sabe a delicioso néctar. Y con esa chispa de libertad zarpe, a veces tomando caminos equivocados. Alegremente surco los océanos, y me embarco en aventuras de las que a veces no sales muy airoso. Con esa libertad timoneo con soltura mi barca aunque se que algún día habré de zozobrar. No debería dar miedo dejarse llevar por los impulsos que tu corazón dicte, como si fuesen los empujes de aire en tu vela, porque al final solo quedara donde la mar te lleve.
El momento mas triste de mi vida lo pase con mi madre. Fue una noche sentado en la silla de un hospital. Con mi mano su mano cogida, esperando que la muerte se la llevara. Y ese momento llega, llega de repente, sin mas. Cuando sales a la calle con la intención de no pensar, te das cuenta que la vida sigue. Sigue en el niño que juega, en el anciano sentado, en los coches que pasan. Te das cuenta que te has preocupado de cosas sin importancia, recuerdas discusiones absurdas, y te quedan los momentos felices y otros que no lo son, pero que no los quieres olvidar.
La esperanza hace al naufrago agitar los brazos en alta mar aun cuando no ve tierra, ni barcos , ni persona alguna. Es la visión de lo que no has visto, es el camino que sigues y que te inventas. Así deseo yo, encontrarme algún día con las personas que ya no están, y mi esperanza es que no estén allí donde descansan sus huesos, en ese lugar tan triste y solitario, en ese hueco tan sombrío y mustio...

4 comentarios:

  1. Y no estarán allí. ¿Has visto Más Allá De Los Sueños? Si no es así, te lo recomiendo. Es un film precioso de un amor que dura mucho más allá de la Vida. Y estoy segura que en el lugar en el que transcurre la película es donde están todos esos nuestros seres queridos, disfrutando, siendo felices, tanto como en vida fueron, porque por muy mal que se pase, siempre somos felices en nuestra vida, aunque sea por momentitos. ^^

    Un besote, marinero, corsario, pirata de la literatura. ^^ :*********

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  2. Gracias †MuTяĆ. Me has acostumbrado mal y siempre espero tu comentario, porque de verdad que trasmites energia positiva. Vere esa pelicula. Un besazo.

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  3. un post que no deberia haber leido...precioso como todos, duro como el que mas...
    no creo en tu fe, ya lo sabes, pero me niego a que todo acabe entre unos muros despues de tanto sufrimiento.
    Te Quiero, Besos

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  4. Desgraciamdamente ciertos momentos llegan, esos momentas que ves a un familiar alejarse, y sabes que nunca lo volverás a ver.
    y como dices, sales a la calle, y a nadie le importa, no cambia nada, sólo que la vida te ha robado un trocito de tí.

    Buzz,llevo tiempo desconectado del blog...me llevará mucho tiempo leer todo lo escrito.
    Un saludo

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