jueves, 15 de septiembre de 2011

DIA 7. NOEMI. LA SIRENA DEL DOLAR.

Habiendo dejado Tierra Quemada y sobrevivido a una tormenta que dejo maltrecha mi barca, decidí vivir un tiempo en paz.
Elegí Oviedo. Oviedo es una ciudad monumental, de antiguos edificios, muy cuidada y señorial.
Alquile una habitación en un hostal céntrico, "Hostal Campoamor", y, como solo de paz no se puede vivir, comencé a buscar cualquier trabajo, que no fuese nocturno.
En el 95, España también estaba en crisis y, en los anuncios de los periódicos solo había trabajo de puta o de camarero. No me lo pensé, elegí camarero ( de puta, me hubiese muerto de hambre).
Trabajaba 10 y 12 horas en una sidrería, y, como pude, fui acostumbrándome a mi nuevo sistema de vida. Había pasado casi un año y es curioso, como algún lugar, por lúgubre y recóndito que sea y por muy triste que lo consideres, pueda convertirse, bien por destino o bien por azar, en un lugar muy especial. En el "Trasiegu" conocí a una sirena de agua dulce, que hubiese sido Cleopatra en Egipto, Afrodita en el Olimpo o Helena en Troya. En Oviedo se llamaba Noemi.
Noemi era una chica que siempre vestía de negro. Bellisima. Misteriosa. Labios a lo Angelina, curvas de circuito , de esos que te cansas de dar vueltas, vueltas y vueltas hasta que alguien saca una bandera de cuadros y te dice que has llegado a meta.
Poco podía suponer yo, que aquella chica sonriente que todas las tardes se sentaba con unas amigas y tomaban gran cantidad de sidras, giraría mi brújula, me daría unas lecciones que en los libros no vienen escritas y cambiaría mi rumbo. No fue la primera chica de la que me enamore, pero fue la que me enseño que Amor se escribe sin hache.
A ella le debo mi reinserción a una vida normal, alistarme en el ejercito, que se llenasen de sangre mis venas y un dolar roto a la mitad, que todavía llevo en la cartera y llevare hasta que me muera.
Para iniciar nuestra primera conversacion, un mechero del Real Madrid se convirtió en mi aliado,que mas fue motivo de nuestra primera discusión. Ella era fanática del Real Madrid y yo odio este club desde pequeño, mas por llevarle la contraria al pesado de mi hermano que por propia convicción, pero que termine odiando.
No recuerdo que le dije, pero le caí en gracia, creí entonces que era por el grado de soledad que rodea a la mayoría de guapas, que las miran muchos, y les hablan pocos.
Al cabo de un tiempo, y muchas tardes visitando el Trasiegu, fue Noemi, quien me animo a salir con ellas. Era este un grupo genuino, que hablaba, hablaba, hablaba y siempre terminaban hablando de sexo.
Según fuimos quedando mas noches y tardes de mi día de descanso, a sus amigas las califique como navíos del tipo "destructor". Esos navíos de mucha navegacion que ven una embarcación de su agrado y lo atacan hasta que lo derriban. Así, sin miramientos...
Yo no conocía a nadie en esa ciudad, salvo a ellas y aunque hubiese entendido que Noemi también abordase algún navío, siempre seguía a mi lado.
Había muchas cosas que me desconcertaban...Como me vería ella , ¿como barco velero, como frágil canoa, o como un simple carguero?
Noemi era misterio y secreto su apellido. Sabia muchas cosas de su padre, antiguo legionario, de su madre, ama de casa, y de su hermano, cabo 1º en Infantería de Marina, pero de ella casi no sabia nada. Noemi nadaba en un mar de enigmas.
Aunque pretendía dar imagen de tía dura yo la llamaba muñequita de cristal. Siempre ayudaba a las causas perdidas (quizás por ello me apoyo a mi). No pasaba un mendigo sin comprarle un bocadillo, y dos tardes a la semana se iba a una residencia a charlar con los ancianos que nadie visitaba...
Cuando hacia una buena acción se le llenaban los ojos de lágrimas y se quedaba un rato en silencio... encerrada en sus pensamientos y con un gesto sombrío en la comisura de los labios. Yo nunca entendí muy bien lo que pasaba por aquella cabeza, pero sabia interpretar su mirada y me decía que debía dejarla a solas...
Una noche cogimos el punto con la sidra. No besamos en un portal y con su punto y mi punto y otro punto que nos buscamos hicimos puntos suspensivos(...) Otras noches buscamos el punto seguido y ahora estamos en un punto y aparte.
Noemi y yo, creo que nunca hemos salido, nunca nos pedimos salir ni nunca lo hemos dejado. Nuestra relación fue misteriosa, como cuando empiezas un libro y no lo terminas, que sabes el principio, ignoras la trama, supones el desenlace, y desconoces el final.
Un día, vino con un dolar y lo rompió a la mitad. me dijo que cada uno conservaría una mitad, y quien se casase primero se quedaría con el dolar toda la vida e invitaría a una cena al otro.
Yo, que por aquel entonces la palabra casarse no existía en mi diccionario, acepte. Y al cabo de dos años estaba invitándola a cenar. Unimos nuestras mitades y yo siempre llevo un dolar en mi bolsillo.
La cena discurrió tranquila, llevábamos mucho tiempo sin vernos, y no paramos de hablar. Yo ya estaba en el ejercito y ella tenia un novio formal. Pague, tomamos una copa y salimos a la calle. Pasamos por el portal de aquel lejano primer beso...
Nos quedamos mirando, fue un par de segundos intensos, a un escaso paso de distancia, se que lo deseaste, también yo, aunque si hubiéremos acortado el recorrido nos decepcionariamos, seriamos navíos "destructores". Nos despedimos con un simple adiós, prolongado, mortecino, apagado... Ni siquiera un par de besos en la mejilla. Y la seguí con la mirada, como su silueta con grandes rizos se perdía entre los edificios.
En la ultima conversacion escrita que mantuvimos, hace ya varios años, ella me dijo que la vida le había tratado muy mal, que su marido le pegaba y se separo de el, que estaba en tratamiento psiquiatrico y se habia mudado de ciudad. Dijo que no quería verme porque estaba muy fea. No se nada mas.
Hemos perdido el contacto pero para mi, Noemi, sigues siendo aquella chica sonriente y misteriosa que tengo en mi pensamiento.
A veces, por la calle, veo de espalda a una chica de largos rizos color caoba y pienso que puedes ser tu y me decepciona que no lo seas. Te deseo lo mejor, de corazon y me gustaria decirte una cosa mirandote a los ojos ¿porque con todas los caricias y momentos con los que nos hemos obsequiado, mi mejor recuerdo, de los muchos que conservo, es el beso que no nos hemos dado?

5 comentarios:

  1. Impresionante como siempre Buzz. Me dejas sin palabras. Ojalá un día la cabeza con rizos caobas se gire y sea ella y esté feliz y no se sienta fea. un besazo Buzz

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  2. Sublime. No tengo más palabras para describir el texto en sí. Para describir la vivencia me quedo con Intensa. Y sé lo que se siente cuando un par de miradas se cruzan de esa forma pero no ocurre nada aunque ambos lo anhelan como alguien que lleva días perdido en el desierto anhela agua para saciar su sed y apagar su garganta en llamas.

    Ten la seguridad de que un día, la verás de nuevo, más radiante, feliz y hermosa que nunca.

    Un besote guapetón. :********

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  3. Precioso...hubo un momento que casi me emociono..."no te flipes que es por el estado febril-gargantil"...
    Sin duda, han pasado sirenas muy misticas en tu vida... y uno siempre se queda con lo que pudo haber sido. PD: ese dolar me suena....muackk chanquete allende

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  4. Creo que es la historia mas bonita que has escroto hasta el momento. Tienes delicadeza a la hora de escribrir y lo haces tan natural...expresando lo que toda persona ha sentido en algun momento determinado de su vida y la monotonia lo ha matado. Excelente mi anchoa¡¡¡¡¡¡¡sigue asi que te comprare los derechos de autor¡¡¡

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  5. la misma delicadeza que tienes tu para escribir escroto jojojojojojo

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