Mi nombre es Buzz, no es el nombre que me pusieron mis padres, este nombre salió de la retorcida mente de mi princesa Arwen. Arwen es una chica de orejas puntiagudas, mirada dulce, carita de porcelana y buen corazón, que un día se cruzó en mi camino e hizo que la barca en que me iré lleve una cruz de amor, una muesca grabada en el cascarón de mi barca, pero esa es otra historia que un dia contaré. Fue ella quien me animó a publicar un blog. En internet soy casi tan virgen como la virgen María, osea que disculpad mi inexperiencia y mis faltas.
Soy náufrago desde la adolescencia.
En el océano embravecido que es la vida, mi balsa se mueve peligrosamente, le entra agua y llevo mucho tiempo en alta mar.
He visto sirenas con melodiosa voz y lengua viperina. Monstruos de varias cabezas y otras tantas personalidades. He visto conchas cerradas y otras demasiado abiertas, caballitos de mar, sardinas voladoras, pececillos de colores, naufragos como yo, encantadoras personas y personas encantadas y también algún que otro tiburón.
Esta historia, comenzó cuando yo tenía 13 años. Obsesionado siempre con el tiempo, quizás porque no quería morir virgen, rogué a Dios para saber el dia de mi fin.
Una noche la respuesta me llegó: soñé el concreto día de mi muerte ( no muy lejano). Ésto no es lo curioso, porque al principio no le dí mucha importancia, pero con el paso de los años me dí cuenta que, desde entonces, no he vuelto a recordar otro sueño, y esto es tan verdad como que Buzz es mi falso nombre. Lo demás que os cuente, quitando el lenguaje alegórico, es totalmente cierto.
Antes de éste sueño, no recuerdo muchos más, el que más me viene a la mente , es un sueño erótico que tuve con una compañera de clase (lo hacíamos en un tren) y que curiosamente, vueltas que dá la vida, terminé yendo a su boda,
Cuando una persona sabe el final, tiene una lucha constante contra el tiempo, y no es porque tema la muerte , sino porque te da la impresión de que te quedarán muchas cosas por hacer: ver crecer a tu hija, consejos que te faltaran por decirle, lugares y personas por conocer, momentos que te gustaria vivir y que nunca llegarán... Lo necio sería ignorar que es una batalla perdida.
Mi balsa hace aguas y para saber como llegué a esta extrema situación es necesario que os cuente la historia completa, pero antes, he de aclarar que la diferencia entre un náufrago común y yo es que mientras el primero busca desesperadamente salir de la isla y que lo rescaten, yo ansiosamente remo hacia ella, pero antes de llegar tengo que dejar el trabajo hecho, y para no zozobrar antes de tiempo es preciso achicar agua...
Mi hija viene dentro de dos días, llevo un tiempo sin verla, y gracias a ella, podré devolver unos cuantos calderos de agua al océano...
Una chica llamada Chelsea, persona muy importante en mi vida, me preguntó un día que significaba para mí mi niña, yo tardé un rato es contestar, la jodida siempre me hace preguntas que me hacen pensar, y contesté con certeza:
"Mi hija es mi salvación".
No soy dada a la lectura marinera, aunque tuve mis intentos con Moby Dick, pero, por ahora, ha conseguido usted engancharme y espero seguir leyendo, poco a poco y con su permiso, este relato de un náufrago feliz de serlo.
ResponderEliminarUn besote.
Seguro que llegas mínimo a los 90 años que los sueños solo reflejan nuestro inconsciente liberado. si te obsesionaba la fecha de tu muerte, alguna vez tenías que soñar con ello. Bienvenido!
ResponderEliminarlos sueños...son solo eso...sueños.
ResponderEliminarEncantado de leerte Buzz.
ResponderEliminarUn saludo, nando
En resumen me ha encantado tu manera de escribir....haces transportar al lector de manera sencilla y delicada. Suerte y espero capítulos muy pronto.
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